El alcalde poco a poco se recupera, en la rutina diaria, de la pérdida de un gran amigo y de su “cerebro” del PP local. A la hora de escribir este comentario, ignoro si Armijo habrá tomado ya una decisión en cuanto a su relevo político. Es decir, desconozco si ya tiene a alguien pensado para cubrir el vacío dejado por Manolo Millón al frente del Gabinete de
Y es que Millón llevaba ambas cruces con discreción, eficacia y capacidad de sacrificio. En el plano de la gestión municipal existe una persona que podría sustituirle, su compañero José Miguel García, quien me consta que también está destrozado con la tragedia. García era amigo muy íntimo de Millón e incluso pusieron en marcha proyectos profesionales juntos, como la imprenta.
Seguro que García lo haría bien. Pero para ello debe de ser liberado de otras actividades y dedicarse por entero a la política; algo que no le hará nada de gracia porque está en juego la pérdida de la cartera de clientes que le ha costado muchos años fidelizar. Pero si el alcalde se lo pide...quizá no pueda ahora decir que no.
En el partido la sustitución es más complicada. Mucho más complicada y en especial por no tratarse de un cargo remunerado. ¿Quién le va a echar tantas horas como echaba Millón a “la cocina” del aparato sin cobrar un duro? ¿Existe esa persona desinteresada? Me temo que no y que esa tarea ha de ser encomendada a uno o a varios compañeros del propio cinturón municipal. No me pongo en el papel de Armijo, pero menos me meto en el pellejo de los concejales del PP, con lo poco que cobran del Ayuntamiento.
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