Quizá el comentario de hoy les parezca demasiado concreto. Pero en los pequeños detalles es donde se ve la categoría de las personas (y los políticos también lo son, aunque a veces nos siembren dudas).
¿No les parece vergonzoso que Salsa, la constructora de Larios, ocupe media calle para hacer una obra en El Chaparil? Y es que desde hace muchos meses esta empresa se cree que la calle es suya –como pensaba Fraga- y se ha apropiado con vallas metálicas de la margen derecha, según se baja, de la calle Antonio Ferrándis. La promoción se llama “El Mirador” y debe ser por lo que deben mirar los conductores si no quieren darse un golpe al pasar por allí.
Menuda cara. La de la empresa y la del que se lo consiente, que no es otro que el Ayuntamiento. No sé qué concejal es el directamente responsable, si el de Ocupación de Vía Pública, Jonatan Méndez; o el de Infraestructura, Alberto Tomé. Me temo que los dos y el alcalde y el señor portavoz de una oposición casi inexistente, Mister Ramírez; el del puro.
Los peatones...los ciudadanos de a pié y los pobres minusválidos –además de los que van en coche-, a jodernos. La calle es de Larios y sus prepotencias divinas. Y luego mandan desde el Ayuntamiento a un funcionario a hacer fotitos a los bares por si instalan una mesa de más en las terrazas o al sufrido comercio por si pone un postalero en la acera. Y el multan ferozmente. Fatiga. Da fatiga.
No hay comentarios:
Publicar un comentario