UN PUEBLO PARA CAMINAR

Si las “autoridades” municipales leyeran el INFONERJA (edición impresa), se darían cuenta del pueblo que quieren los nerjeños. Bueno, los de Nerja, y los de Torrox, Frigiliana y de cualquier localidad con ganas de progreso.

Las principales denuncias ciudadanas son dos: limpieza y respeto a los peatones. En este sentido, me hizo mucha gracia la carta de una tal Esther titulada “Aceras para hormigas”.

En ella señala que resulta imposible transitar por algunas zonas del municipio, especialmente delante del Mercadona. Pero hay otros muchos puntos negros para los caminantes.

Nerja, como todos los pueblos de la Axarquía (Vélez es una ciudad) forma parte de conglomerados urbanos muy pequeños que se recorren andando con total comodidad.

Sólo los muy vanidosos o los muy perezosos usan el coche para la llamada circulación interna. Y eso se puede “castigar” desde el Ayuntamiento haciendo que no saquen los coches de sus cocheras. Hay muchos métodos, incluidos los de la Zona Azul, de pago, para que el venga de fuera pueda aparcar. Además, con ello se podría dar empleo al colectivo de minusválidos que se ocupa de estas tareas de aparcamiento vigilado en muchas localidades.

El PP se comprometió a peatonalizar Nerja cuando se terminaran los parkings. Pero no ha cumplido. Vive demasiado pegado al voto miserable de esa maruja que presiona diciendo “y si me pongo mala, por dónde va a entrar la ambulancia”.

Estos y parecidos ridículos argumentos son los que bloquean la conversión del centro de Nerja en un espacio agradable para pasear o estar sentado en un banco, tal y como sucede en Almuñecar o en la mismo Málaga capital.

Y lo que resulta todavía más penoso es que los comerciantes nerjeños sí que están por la labor porque saben que ello estimulará al sector. Una pena.