Todos los que conozcamos el Paseo Marítimo de Ferrara, o sea, todos; coincidiremos que es un modelo turístico para la comarca entera. Por allí da gusto caminar porque tuvieron el acierto de hacerlo peatonal y no se escucha mayor ruido que el de las gaviotas o el natural de unos chiringuitos que han mejorado mucho desde la apertura del Hotel Ferrara (ojalá en el Playazo hubiera 5 como ese).
Sin embargo cuenta con dos singulares pegotes justo en su arranque por la parte de El Faro. Uno de ellos es la casa que comenzó siendo una caseta de obras y un piso piloto de cuando se construyeron los bloques de la Urbanización Bau Hoofman. Ahora ya se ha convertido en una residencia familiar en toda regla y ese problema no han sabido solucionarlo las diferentes corporaciones torroxeñas por falta de capacidad de diálogo. Si no saben, o no pueden, que recurran a expertos en conflictos, en mediadores profesionales, pero ese terreno debe ser algo público de modo inmediato.
El otro pegote horroroso es la cubierta enorme del horno romano, justo a la bajada de las escaleras. Los responsables de ese engendro arquitectónico deberían ser condenados a galeras. Con esas estructuras, los ciudadanos más cultos y templados, en lugar de admirar la pasada civilización romana, sienten una especie de desprecio justificado. Si esos restos tienen valor arqueológico, que los cuiden y presenten como es debido. Lo de ahora semeja a una cloaca impresentable que desmerece un paseo soberbio.
Sobre la Playa de Ferrara que se queda sin arena un año sí y otro también...volveremos otro día.
Sin embargo cuenta con dos singulares pegotes justo en su arranque por la parte de El Faro. Uno de ellos es la casa que comenzó siendo una caseta de obras y un piso piloto de cuando se construyeron los bloques de la Urbanización Bau Hoofman. Ahora ya se ha convertido en una residencia familiar en toda regla y ese problema no han sabido solucionarlo las diferentes corporaciones torroxeñas por falta de capacidad de diálogo. Si no saben, o no pueden, que recurran a expertos en conflictos, en mediadores profesionales, pero ese terreno debe ser algo público de modo inmediato.
El otro pegote horroroso es la cubierta enorme del horno romano, justo a la bajada de las escaleras. Los responsables de ese engendro arquitectónico deberían ser condenados a galeras. Con esas estructuras, los ciudadanos más cultos y templados, en lugar de admirar la pasada civilización romana, sienten una especie de desprecio justificado. Si esos restos tienen valor arqueológico, que los cuiden y presenten como es debido. Lo de ahora semeja a una cloaca impresentable que desmerece un paseo soberbio.
Sobre la Playa de Ferrara que se queda sin arena un año sí y otro también...volveremos otro día.
1 comentarios:
Hace cinco años, en plena reforma de ampliación de la casa mencionada, me preguntaba por qué costas no actuaba para evitar lo que miles de personas contemplábamos con impotencia.
El paseo es espectacular, es indudable, ya les gustaría a los nerjeños....
Quizás más esperpéntico sería hablar de las construcciones de toda la costa de torrox hasta lagos, sin interés turístico alguno. Pisos tan diminutos como feos, calles sin ningun embellecimiento,.... una lástima
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