COMPROMISO DE CALIDAD

Debe ser un motivo de orgullo no sólo para todos los nerjeños, sino para los vecinos en general de la comarca, que una empresa “nuestra” reciba la “Q” de Calidad Turística.

Ya disfrutaban de este galardón el Parador Nacional de Turismo y el Grupo Verano Azul, que lidera el siempre emprendedor Manolo Jaime. Ahora los premiados y comprometidos son los hermanos Alvarez, Felipe y Fernando.

Y digo comprometidos porque esta distinción que se logra con mucho esfuerzo, es muy difícil mantenerla. De hecho, como las estrellas de la Guía Michelín, no se las dan a cualquiera. Hay que cumplir una serie de requisitos de calidad de todo tipo. Desde el aspecto contable, al técnico, al servicio, a la higiene y seguridad en el trabajo, pasando por medidas de sanidad medio ambiental.

Es decir, que se trata de un reto empresarial muy difícil de consolidar y de mantener en el tiempo. Por eso hay que quitarse el sombrero ante el holding turístico del grupo con marcas tan firmes en el mercado como Lual y el reciente hijo del Club de Tenis Nerja, con su excelente nuevo restaurante, La Raqueta.

Ahora el premio-compromiso es la los apartamentos Marina Turquesa, también obra de nuestro admirado arquitecto Bernardo Pozuelo. El lugar es realmente fantástico y se lo recomiendo si no tienen la suerte de conocerlo. Lo que resulta penoso es su actual acceso ya que desde hace meses tiene el camino cortado. Resulta que las obras ya están pagadas por los vecinos y los responsables municipales (ojito Tomé) no son capaces de conseguir su culminación.

Ni los Alvarez, ni su equipo de trabajo, ni el resto de los vecinos se lo merecen. Esa torpe gestión no supone apoyar la Calidad. Con mayúsculas.