EL OJO QUE NOS MIRA

Decía Guy Debord, interesante pensador situacionista francés, que el ejercicio de ver la televisión debería estar remunerado, en tanto que es un trabajo. De hecho, favorece al sistema de mercado dulce que nos embriaga con su aroma de futuros.

Yo lo suscribo.

Lo suscribo, sobre todo en Andalucía y desde Andalucía, donde los andaluces catódicos sufrimos el azote laboral de la televisión más zafia, rastrera y manipuladora que cabe en las 625 líneas.

Ante la salvaje instrumentalización política –apenas hay algún comentario crítico de cualquier tipo-; el ciudadanos tiene cierta defensa: la de la ironía y el hartazgo aunque sólo aquí, sólo en Andalucía, un mismo partido político lleva en el poder casi 30 años.

En este sentido se pronunciaba nuestro ilustre vecino y escritor Justo Navarro hace 15 días en su artículo dominical en “El País”. Pero mi admirado y leído (es la mejor forma de valorar a un escritor) es demasiado elegante y prudente. Lo dice con la finura y sabiduría de quien sabe con certeza que se le cerrarían todas las puertas oficiales si descalificara con mayor rotundidad a los responsables de nuestro “ente”.

Por cierto... se dan cuenta que “ente” es muy parecido a “mente”. Que algún filólogo venga en mi socorro. A lo peor la misma raíz de las palabras desvela que el “ente televisivo” nació para fabricar y amoldar las “mentes” de los espectadores.

Yo les confieso que no tengo defensa ante el mal gusto, la ramplonería, del abanico y las moscas del pensamiento más retrogrado y reaccionario del Occidente europeo.

Por eso no queremos al PP porque ya nos da “la nuestra”, eso que tanto deseamos: cofradías, procesiones, romerías, ferias, saetas, panderetas, comilonas y, sobre todo mucho cante del “gueno”. Esas canciones que interpretan niños –casi todos muy bien comidos- que no saben ni lo que significan sus letras. “Asomá en el quicio de la mancebía...”.

Divino de la muerte.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Saludos.

Atinado comentario sobre el "ente", a mi me suena más dicha palabra a algo abstracto que está ahí - casi desapercibido- pero que nos controla, al estilo del Gran Herma de Orwell (1984).
En lo que respecta a "la nuestra", pues eso, opio para el pueblo, el cual adormecido entre tronos y panderetas acuede a las urnas cada cuatro años y que se encarguen los políticos que para eso los hemos votado.
Posiblemente dentro del panorama televisibo actual lo más parecido al No-Do de hace unos cuantos decenios sea "la nuestra", la televisión de todos y de todas los andaluces y las andaluzas.

Anónimo dijo...

Salinas, me gusta tomarme un café mientras leo tus comentarios, pero el de hoy no me ha gustado mucho. Decían los griegos que enfadarse es fácil, pero hacerlo con la persona adecuada, en el momento adecuado y con la intensidad adecuada es patrimonio de los sabios...

Anónimo dijo...

Hora: cualquier hora del dia.
Lugar: mi casa
actividad: ver la tele.Hago zapin.Canal sur: niño haciendo la gracia normalmente vestidito de nación andaluza.
Má zaping: Adulto metidito en carnes haciendo gorgoritos.Si no cantan porque el dia esta lluvioso toca toro (aunque sea en diferido)sino toca concurso con niño y esto si no es S.Santa.Y el satélite gira que te gira.